Teleperitaje: regulación y validez jurídica
Esta página es una traducción del texto original en portugués, ofrecida para facilitar la lectura. Trata del derecho brasileño. En caso de divergencia, prevalece la versión en portugués. Leer el original en portugués
El teleperitaje ha transformado la forma en que el INSS (Instituto Nacional del Seguro Social de Brasil) evalúa la incapacidad de los asegurados, pero su regulación y su validez jurídica aún generan dudas que pueden incidir directamente en el resultado de su beneficio.
Qué es el teleperitaje y cómo surgió en el ámbito previsional
El teleperitaje consiste en la realización de una pericia médica a distancia, mediante videoconferencia, en la que el perito del INSS evalúa al asegurado sin necesidad de contacto físico presencial. Esta modalidad cobró protagonismo durante la pandemia de COVID-19, cuando las agencias del INSS suspendieron la atención presencial y fue necesario encontrar alternativas para dar continuidad a la concesión de beneficios por incapacidad.
Antes de la pandemia, la pericia médica presencial era la única modalidad aceptada por el INSS para evaluar las solicitudes de subsidio por incapacidad temporal (antiguo «auxílio-doença») y de jubilación por incapacidad permanente (antigua jubilación por invalidez). Con el cierre de las agencias, millones de asegurados no lograron agendar sus pericias, lo que generó una enorme acumulación de solicitudes y una situación de desamparo para los trabajadores que dependían de esos beneficios para sobrevivir.
En ese escenario, el gobierno federal dictó medidas provisorias (actos con fuerza de ley dictados por el Poder Ejecutivo) y ordenanzas que autorizaron la realización de pericias por medios electrónicos. El teleperitaje pasó a estar regulado como una alternativa viable, que permitía al perito analizar documentos médicos enviados digitalmente y, en algunos casos, realizar la evaluación por videollamada. Esta modalidad, que al principio se veía como provisoria, terminó incorporándose al funcionamiento regular del INSS incluso después del retorno de la atención presencial.
Este asunto guarda relación directa con el proceso electrónico en los juzgados previsionales, tema que abordamos en un artículo específico.
Este asunto guarda relación directa con la IA en el análisis de informes médicos, tema que abordamos en un artículo específico.
Regulación vigente del teleperitaje en el INSS
El teleperitaje encuentra sustento en una serie de normas que se fueron dictando a lo largo de los últimos años. La Ley n.º 13.846/2019, que modificó la Ley n.º 8.213/1991, ya había introducido la posibilidad de utilizar medios electrónicos en el análisis de los beneficios previsionales. Posteriormente, el Decreto n.º 10.410/2020 estableció disposiciones sobre la digitalización de los procesos administrativos en el INSS, abriendo el camino para que la pericia médica pudiera realizarse de forma remota.
La Ordenanza Conjunta DIRBEN/DIRSAT/DIRATD n.º 47/2022 fijó procedimientos específicos para la realización del teleperitaje, definiendo criterios de elegibilidad, flujo de atención y requisitos técnicos para la videollamada. Según esta regulación, el teleperitaje puede aplicarse en los casos de prórroga de beneficios, en reevaluaciones y en situaciones en que el asegurado resida en una localidad distante de la agencia del INSS.
Es importante destacar que la regulación establece que el teleperitaje no sustituye por completo a la pericia presencial. Hay situaciones en las que el examen físico del asegurado es indispensable para evaluar correctamente la incapacidad, como en los casos de enfermedades ortopédicas que exigen pruebas de amplitud de movimiento, patologías neurológicas que requieren evaluar los reflejos o afecciones dermatológicas que necesitan una inspección visual detallada. En esos casos, el perito debe convertir el teleperitaje en pericia presencial.
La regulación también prevé que el asegurado tiene derecho a rechazar el teleperitaje y solicitar la atención presencial, sin que ello cause ningún perjuicio al trámite de su solicitud. Este derecho es fundamental para garantizar que la modalidad remota no se imponga a personas que no tienen acceso a la tecnología necesaria o que se sientan perjudicadas por la evaluación a distancia.
Validez jurídica y cuestionamientos sobre el teleperitaje
La validez jurídica del teleperitaje es un tema que genera un intenso debate en el ámbito jurídico. Por un lado, quienes defienden la modalidad sostienen que amplía el acceso de los asegurados a la evaluación pericial, especialmente para quienes viven en regiones remotas o tienen dificultades de desplazamiento. Por otro lado, los críticos señalan que la evaluación a distancia puede comprometer la calidad del examen médico y, en consecuencia, perjudicar al asegurado que necesita el beneficio.
Desde el punto de vista constitucional, se entiende que el teleperitaje debe respetar los principios del contradictorio, de la defensa amplia y del debido proceso legal. Cuando la evaluación remota impide que el perito realice un examen clínico adecuado, existe el riesgo de vulnerar esos principios, pues la incapacidad del asegurado puede resultar subestimada por las limitaciones del medio utilizado.
El teleperitaje representa un importante avance tecnológico, pero su aplicación debe respetar los límites de la evaluación médica a distancia para no comprometer el derecho del asegurado a un análisis justo y completo de su condición de salud.
En la práctica, se observa que muchos asegurados ven denegados sus beneficios tras teleperitajes realizados de manera superficial, en los que el perito se limita a analizar los documentos médicos enviados sin llevar a cabo una evaluación clínica mínimamente adecuada. En esos casos, el Poder Judicial se ha pronunciado a favor de los asegurados y ha ordenado nuevas pericias presenciales cuando se comprueba la insuficiencia de la evaluación remota.
Los tribunales han entendido que el teleperitaje es válido siempre que cumpla ciertos requisitos: la calidad de la conexión debe ser adecuada para permitir una comunicación efectiva entre el perito y el asegurado, el perito debe disponer de tiempo suficiente para analizar la documentación médica presentada, y la evaluación debe abarcar todos los aspectos necesarios para formar la convicción sobre la capacidad laboral del asegurado.
Derechos del asegurado en el teleperitaje
Todo asegurado que es convocado a un teleperitaje tiene derechos que debe conocer para evitar perjuicios. El primero y más fundamental es el derecho a la información: el INSS debe comunicar previamente al asegurado que la pericia se realizará por videoconferencia, indicándole los requisitos técnicos necesarios (dispositivo con cámara, micrófono y acceso a internet) y el procedimiento que debe seguir.
Si el asegurado no dispone de los medios tecnológicos necesarios para participar en el teleperitaje, puede solicitar la conversión a la modalidad presencial. Esta solicitud debe ser atendida sin ninguna penalización ni demora injustificada en la tramitación del beneficio. En la práctica, se recomienda que el asegurado formalice esta solicitud por escrito, preferentemente a través del canal «Meu INSS» (portal y aplicación digital del INSS) o de la central telefónica 135, conservando el número de protocolo de la atención.
Durante el teleperitaje, el asegurado tiene derecho a presentar todos los documentos médicos que acrediten su condición de salud. Se recomienda enviarlos previamente por el sistema del INSS: informes médicos, estudios de imagen, informes de tratamiento, recetas y cualquier otro documento que demuestre la incapacidad alegada. La organización previa de estos documentos es esencial para que el perito tenga acceso a toda la información relevante durante la evaluación.
Otro derecho importante es el de impugnar el resultado. Si el asegurado no está de acuerdo con el informe pericial emitido tras el teleperitaje, puede interponer un recurso administrativo ante el Conselho de Recursos da Previdência Social (CRPS) (Consejo de Recursos de la Seguridad Social) en un plazo de 30 días contados desde que tome conocimiento de la decisión. En ese recurso es posible alegar que la evaluación por videoconferencia fue insuficiente para determinar correctamente su condición de salud, y solicitar una nueva pericia presencial.
Estrategias para garantizar un teleperitaje justo
Para que el asegurado obtenga el mejor resultado posible en un teleperitaje, existen estrategias que pueden adoptarse antes, durante y después del procedimiento. La preparación adecuada es el primer paso: reunir toda la documentación médica actualizada, ordenar cronológicamente los informes y exámenes, y preparar un breve relato sobre el historial de la enfermedad y sus limitaciones funcionales.
Durante la videollamada, el asegurado debe estar en un ambiente silencioso y bien iluminado, con una buena conexión a internet. Es fundamental que describa detalladamente sus limitaciones, explicando cómo la enfermedad afecta sus actividades diarias y su capacidad de trabajo. Si es posible, mostrar visualmente las limitaciones (por ejemplo, la dificultad para mover un miembro) puede ayudar al perito en la evaluación.
Si el asegurado advierte que la conexión es inestable, que el perito no logra visualizar los documentos presentados o que la evaluación se está llevando a cabo de forma apresurada, se recomienda que solicite que se deje constancia de esos incidentes. Los problemas técnicos durante el teleperitaje pueden utilizarse como fundamento de un recurso administrativo o de una acción judicial, en caso de que el resultado sea desfavorable.
Cuando la decisión administrativa es contraria al asegurado y se agotan los recursos ante el CRPS, la vía judicial sigue siendo una alternativa. En ese caso, el juez puede ordenar la realización de una pericia judicial presencial, con un perito designado por el propio juzgado, lo que con frecuencia arroja resultados distintos a los de la evaluación administrativa realizada mediante teleperitaje. Contar con asesoría jurídica especializada desde el inicio del proceso es una medida que aumenta significativamente las posibilidades de obtener un resultado favorable.
Preguntas frecuentes
¿Puedo rechazar el teleperitaje y solicitar una pericia presencial?
Sí, el asegurado tiene derecho a rechazar el teleperitaje y solicitar que la evaluación se realice de forma presencial. Este rechazo no puede acarrear ninguna penalización ni demora injustificada en la tramitación del beneficio, y el INSS debe agendar la pericia presencial en un plazo razonable.
¿Qué ocurre si se cae la conexión a internet durante el teleperitaje?
Los problemas técnicos, como la caída de internet durante el teleperitaje, deben quedar registrados en el sistema del INSS. Si la evaluación se ve perjudicada por fallas en la conexión, el asegurado puede solicitar la reprogramación de la pericia, preferentemente en la modalidad presencial, sin que ello afecte negativamente el trámite de su solicitud.
¿El teleperitaje se aplica a cualquier tipo de beneficio por incapacidad?
El teleperitaje puede utilizarse en diversos tipos de evaluación por incapacidad, incluidos el subsidio por incapacidad temporal y la jubilación por incapacidad permanente. Sin embargo, hay situaciones en las que el examen físico presencial es indispensable para evaluar correctamente la condición del asegurado, y corresponde al perito decidir si convierte el teleperitaje en atención presencial cuando sea necesario.
Base legal citada
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