Decreto 12.797/2025 fija el salario mínimo en R$ 1.621,00 a partir del 1 de enero de 2026, con un reajuste del 6,79%
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El salario mínimo nacional pasó a ser de R$ 1.621,00 el 1 de enero de 2026, fijado por el Decreto 12.797/2025. El nuevo piso representa un reajuste del 6,79% sobre el valor anterior y sirve de base para el cálculo de jubilaciones, pensiones y demás beneficios de seguridad social administrados por el INSS.
Qué establece el Decreto 12.797/2025
El Decreto 12.797/2025 oficializó el reajuste del salario mínimo a R$ 1.621,00, con vigencia desde el primer día de 2026. El acto reglamenta la corrección anual del piso, prevista en la legislación, y consolida el valor que servirá de referencia para una serie de relaciones jurídicas a lo largo del año.
El reajuste del 6,79% se aplica sobre el piso vigente hasta finales de 2025. En términos absolutos, el trabajador que percibía el mínimo pasó a contar con un incremento mensual relevante, que repercute directamente en los ingresos de millones de personas cuyas remuneraciones están vinculadas al valor nacional.
La fijación del mínimo por decreto cumple una función estabilizadora. Al publicar el valor antes del inicio del ejercicio, el Poder Ejecutivo permite que empleadores, organismos públicos y la propia entidad previsional ajusten nóminas, sistemas de cálculo y tablas de cotización sin solución de continuidad.
Cómo se compuso el reajuste del 6,79%
La política de valorización del salario mínimo combina dos elementos centrales: la reposición de la inflación del período y una ganancia real vinculada al desempeño de la economía. La suma de ambas partes da como resultado el porcentaje aplicado, en este caso 6,79%, que preserva el poder adquisitivo y, además, añade un aumento superior a la variación de los precios.
La reposición inflacionaria garantiza que el piso no pierda valor frente al aumento del costo de vida. La ganancia real, por su parte, busca distribuir una parte del crecimiento de la actividad económica entre los trabajadores de menores ingresos, en cumplimiento del mandato constitucional que asegura un mínimo capaz de cubrir las necesidades básicas.
La política de valorización también produce un efecto de mediano plazo sobre el presupuesto público. Como diversos gastos obligatorios están indexados al piso, la definición del nuevo valor exige una planificación presupuestaria previa, de modo que el impacto fiscal sea absorbido sin comprometer la financiación de los demás programas sociales que el poder público mantiene a lo largo del ejercicio.
Este modelo de corrección tiene un efecto que va más allá de la nómina salarial. Dado que el piso es referencia para beneficios asistenciales y previsionales, cualquier variación del porcentaje repercute en el presupuesto de la seguridad social y en la planificación financiera de quienes dependen de esas prestaciones.
Ningún beneficio previsional de prestación continuada puede pagarse por un valor inferior al salario mínimo vigente.
La vinculación al mínimo está consolidada en la Constitución y en la legislación previsional. Por ello, la publicación del nuevo piso desencadena el reprocesamiento automático de los beneficios que se encontraban en el nivel mínimo, sin necesidad de solicitud individual por parte del asegurado.
La suma de ambas partes da como resultado el porcentaje aplicado, en este caso 6,79%, que preserva el poder adquisitivo y, además, añade un aumento superior a la variación de los precios.
Impactos del nuevo piso en los beneficios del INSS
Las jubilaciones, las pensiones por fallecimiento, los subsidios por incapacidad temporal y el Beneficio de Prestación Continuada que se pagaban por el valor mínimo acompañan el reajuste. Quien recibía el piso anterior pasó a recibir R$ 1.621,00, conforme a la competencia de enero de 2026.
Además de las jubilaciones y pensiones, el reajuste alcanza prestaciones como el subsidio por maternidad pagado en el valor del piso y el auxilio por reclusión calculado sobre el mínimo. La regla de no pagar un valor inferior al salario mínimo abarca todas las prestaciones que sustituyen los ingresos del trabajador, lo que amplía el alcance práctico de la actualización anual sobre el conjunto de los asegurados.
Los beneficios de valor superior al mínimo siguen una regla de corrección distinta, basada en el índice oficial de inflación acumulada en el período. Esta diferenciación evita que el reajuste del piso, que incorpora una ganancia real, se extienda de forma idéntica a quienes ya perciben valores más elevados.
El tope del Régimen General de Previsión Social (RGPS) también fue actualizado y pasó a ser de R$ 8.475,55. El tope delimita el valor máximo de cotización y, por consiguiente, el límite de las prestaciones pagadas por la entidad previsional, y funciona como contrapunto del piso en la estructura del sistema.
Con la definición simultánea de piso y tope, se recalcula la tabla de cotización de los asegurados. Los trabajadores con contrato formal, los contribuyentes individuales y los facultativos pasan a cotizar conforme a los nuevos tramos, lo que exige atención al correcto cumplimiento de las obligaciones mensuales.
Qué cambia para el asegurado en el día a día
El asegurado que tiene un beneficio por el valor mínimo no necesita realizar ninguna gestión para recibir el reajuste. El procesamiento se efectúa de forma administrativa y el valor actualizado aparece en el extracto de pago conforme al calendario regular de acreditaciones de la entidad previsional.
Para quien todavía va a solicitar un beneficio, el nuevo piso influye en la renta mensual inicial cuando el cálculo arroja un valor inferior al mínimo. En esos casos, la prestación se eleva al piso, lo que garantiza que ningún beneficiario reciba una suma inferior al salario mínimo nacional.
Conviene recordar que la gratificación navideña (gratificação natalina, equivalente al aguinaldo), que se paga al final del año, también acompaña el nuevo nivel cuando el beneficio está fijado en el piso. Por ello, la lectura atenta del extracto y la verificación de los valores acreditados en cada competencia ayudan al asegurado a confirmar si el reajuste se aplicó de forma íntegra y en la fecha correcta del calendario.
El contribuyente que cotiza sobre el salario mínimo, por su parte, debe observar la nueva base al generar sus boletas de pago. Cotizar por un valor desactualizado puede generar diferencias en el período de carencia y en el tiempo de contribución, con consecuencias en el momento de solicitar una futura jubilación u otro beneficio.
Comprender correctamente estas reglas evita pérdidas. Las diferencias entre el valor pagado y el efectivamente debido, los errores en el encuadramiento del tramo de cotización y la falta de revisión de beneficios antiguos son puntos que merecen un seguimiento técnico a lo largo del año.
Atención a las revisiones y a las diferencias retroactivas
La actualización anual del piso es un momento oportuno para revisar la regularidad del beneficio percibido. Los errores de cálculo en la concesión, la falta de inclusión de períodos de cotización y el encuadramiento equivocado pueden haber reducido el valor pagado, situación susceptible de corrección en vía administrativa o judicial.
El asegurado que identifica una divergencia entre el valor recibido y el que considera debido puede solicitar la revisión. El derecho a revisar el acto de concesión está sujeto a plazos propios, por lo que se recomienda verificar periódicamente los extractos y la carta de concesión.
Las eventuales diferencias que se comprueben pueden pagarse de forma retroactiva, respetando la prescripción de las cuotas vencidas. El análisis individual de cada caso permite cuantificar el monto involucrado y definir la vía más adecuada para regularizarlo, siempre con el apoyo de asesoramiento jurídico especializado.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es el valor del salario mínimo en 2026?
El salario mínimo nacional en 2026 es de R$ 1.621,00, fijado por el Decreto 12.797/2025, con vigencia desde el 1 de enero. El valor representa un reajuste del 6,79% sobre el piso anterior y sirve de base para los beneficios previsionales pagados por el mínimo.
¿Necesito solicitar el reajuste de mi beneficio del INSS?
No. El reajuste de los beneficios pagados por el valor mínimo es procesado de forma automática por la entidad previsional, sin necesidad de solicitud. El asegurado comprueba el nuevo valor directamente en el extracto de pago, conforme al calendario regular de acreditaciones.
¿El tope del INSS también cambió en 2026?
Sí. El tope del Régimen General de Previsión Social pasó a ser de R$ 8.475,55. Ese límite define el valor máximo de cotización y el techo de las prestaciones pagadas, y se recalcula en cada actualización anual junto con la tabla de cotización.
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